Carbón, principal fuente de electricidad en EEUU



El carbón sigue siendo el rey en Estados Unidos. Como se ve en esta gráfica sobre la evolución mensual de las diversas fuentes de electricidad , la participación del carbón (en color marrón) sigue siendo la principal. Además los Estados Unidos han aumentado sus exportaciones, especialmente a Europa. En fin, que el declive del carbón del que hablan reiteradamente los medios occidentales es propaganda y nada más.
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Francia contaminada

Gran parte de Francia lleva varios días sumida en una nube de contaminación por partículas. Treinta departamentos están hoy en alerta máxima. En París será gratuito el transporte público en los próximos días para intentar disminuir el tráfico.

Los motores diesel, al que tan aficionados son los franceses para evitarse un poquito de dinero y de emisiones de CO2, son los principales responsables, junto a las calefacciones y chimeneas de madera, que en la capital van a ser prohibidas.

Como no ocurre en China, sino en un  país nuclearizado y leader de la demonización del CO2 y del carbón, esto apenas es noticia.

Le Monde

El gobierno de España hizo el canelo con el Protocolo de Kioto

El Gobierno de España gastó más de 800 millones en comprar derechos de CO2 entre 2008 y 2012, período clave de aplicación del Protocolo. Paradójicamente el Gobierno adquirió una gran cantidad de créditos a Polonia, que es precisamente el país europeo que más carbón utiliza en la producción de electricidad, cuando en realidad el fin del Protocolo fue tasar al carbón para hacer disminuir su producción y consumo.

Ahora empieza a contarlo El País. Hasta que no cambiaron su reportero de cambio climático, parece que no se enteraron.

Los periódicos de la derecha tampoco. Ocurre que el Protocolo de Kioto fue firmado por el gobierno de José María Aznar, con Jaume Matas de Ministro de Medio Ambiente y Mariano Rajoy de vicepresidente. Para ser más ecologista que nadie en la salvación climática del planeta, el gobierno de entonces firmó un compromiso por el cual el país económicamente más perjudicado en los compromisos contraídos fue España, después de Japón, que el año pasado hizo mutis por el foro y se salió del Protocolo.

Luego la izquierda de Zapatero hizo suyo lo pactado por la derecha y siguió comprando cuotas de emisión y pagándolas con gozo ecológico.

En la firma del Protocolo, España se comprometió a no superar en un 15 % el CO2 que emitió en1990, año que se fijó como referencia en el Protocolo. Misión carísima y casi imposible de lograr si no llega a ser por la crisis. En 2012 emitió un 22,8 % más que en 1990.

Por el contrario el conjunto de Europa se comprometió a reducirlas en un 8 % y lo cumplió con facilidad. ¿Por qué ? Porque el año base que se tomó como referencia fue 1990. Así que Alemania, gracias al cierre de mucha industria pesada tras su reunificación con la parte oriental, rebajó sus emisiones de forma natural un 27,5 %; el Reino Unido gracias al abandono del carbón desde los tiempos de la conservadora Thatcher y su apuesta por el gas y la energía nuclear, también las rebajó un 27,5 % y Francia, gracias a su opción de electricidad nuclear, las rebajó un 12,1 %.

En todo este tiempo, a pesar de la nefasta política española y europea, el CO2 de la atmósfera no ha dejado, gracias a Dios, de seguir aumentando.

Electricidad en España, la bobería del “mix”

El “mix” eléctrico español ha servido para que España tenga actualmente un grave problema económico, que afecta a la industria y a los hogares, debido a los precios disparados de la electricidad.

Durante todos estos años los periódicos se han hartado de glorificar las virtudes del “mix” eléctrico español. En realidad, esa mixtura de fuentes, en las que todas se declaraban válidas y que eran aplaudidas continuamente por los periodistas, estaba sirviendo para que se enriqueciesen sus propietarios y accionistas, mientras se creaba una burbuja eléctrica que ahora nos estalla a todos.

Han mentido y lo siguen haciendo.

Como se ve en el gráfico de arriba las dos principales fuentes de electricidad en  España en este año catastrófico  han sido la energía nuclear (con un 21,5 % de la producción) y la energía eólica (con el 20,7 %).

Los de la energía nuclear quieren hacernos  creer que ésta es gratuita y que “desgraciadamente” está en desuso en España, cuando en realidad es ahora la primera, a pesar del cacareado cierre de la obsoleta centralita de Garoña, tan llorada por la derecha.

Los del lobby eólico, que desde Zapatero nos hacen creer que el viento es gratis porque es de todos y de nadie, y que  han instalado por todo el territorio unos 20.000 megamolinos muy subvencionados, no explican cómo es posible que la electricidad sea tan cara en España, si es uno de los países del mundo que más proporción de electricidad eólica produce (creo que solamente le gana Dinamarca). Dicen que quieren más y ahora algunos de ellos, como el presidente de Iberdrola (le Vert Galant) echan la culpa a la  fotovoltaica y a la termosolar (Abengoa), que producen el 3,2 % y el 1,6 % respectivamente de la electricidad nacional y se llevan entre 4.000 y 5.000  millones en ayudas y subvenciones. Estos también quieran más y echan las culpa a las ayudas al carbón nacional, que se lleva 300 millones, más de diez veces menos, y que tiene que soportar los pagos de CO2 del comercio de emisiones creado por el Protocolo de Kioto.

Lo mejor para España es el carbón. Hasta el 2008 fue la principal fuente y nos iba mucho mejor ( ver co2 : Carbón de España . Tanto el carbón nacional —ahora que las cuotas de emisión de CO2 están bajas—, como el importado —que se aprovecha de la larga costa española y de su tradición portuaria—, son lo más seguro y barato que hay.  Pero se ha hecho y se hace al revés. Y así nos va.

fuente  :
REE

Japón y Alemania confían en el carbón

A falta de gas y nucleares, carbón. No se suele airear mucho porque se supone que el carbón es anticuado y “sucio” (y los japoneses  modernos y muy limpios) pero resulta que Japón es el mayor importador de carbón del mundo.

Ese puesto de liderazgo importador, que mantiene desde hace muchos años, lo iba a perder por el incremento de las importaciones chinas, pero tras el accidente de Fukushima y el cierre de las nucleares, la producción y las importaciones han vuelto a dispararse. Tepco, la compañía de electricidad japonesa, ha doblado el uso del carbón en el último año.

El gas licuado, que importan todavía en grandes cantidades, está además a un precio tres o cuatro veces superior al que se paga el gas en Estados Unidos. Para las centrales térmicas de electricidad, el carbón de importación es mucho más barato. Además, Japón se salió definitivamente hace un año del absurdo Protocolo de Kioto y ya no tiene que  pagar cuotas de CO2, con las que lo único que se ha pretendido es encarecer el carbón y dar gusto a las paranoias ecologistas.

Las nuevas centrales térmicas de carbón de Japón son muy limpias (siempre que no se crea uno el topicazo de que el CO2 es “sucio” o malo). Nuevas centrales con muchos megavatios de potencia se están poniendo en marcha, sin propaganda alguna.

En Alemania ocurre algo parecido, con la diferencia que en Alemania ha crecido la producción propia de lignito y se han abierto en estos años recientes, a la chita callando, nuevas minas a cielo abierto y nuevas grandes centrales térmicas que utilizan ese combustible autóctono, gran emisor de CO2. Alemania es actualmente y desde hace tiempo el mayor productor mundial de lignito, un 17 % del total global, y lo utiliza masivamente en la producción de electricidad.

¿ Y las renovables ?  Hoy por hoy, en Japón, Alemania y Cochinchina, siguen siendo un capricho y una ruina.

Tepco doubles consumption of coal