¿Por qué se mantienen estables los glaciares del Karakórum?

Imagen del imponente K-2, una de las cimas más reconocibles del Karakórum. (Imagen Creative Commons).Imagen del imponente K-2, una de las cimas más reconocibles del Karakórum. (Imagen Creative Commons).

Salvo para algunos irreductibles negacionistas, el consenso académico en torno a la existencia de un proceso de calentamiento global provocado por la acción del hombre es casi total. Sus efectos no han dejado de notarse, y van a más. Sin embargo, los observadores se habían percatado de una misteriosa excepción en el Himalaya que no terminaba de cuadrar, y que les desconcertaba. ¿Por qué en un mundo en calentamiento, donde el volumen de los hielos polares y glaciares no deja de reducirse, se empeñan los glaciares del Karakórum en mantener (o incluso expandir) su volumen? Un reciente trabajo realizado por expertos en ciencias atmosféricas y oceánicas, acaba por fin de encontrar la explicación a este aparente contrasentido

El Karakórum es una pintoresca cadena de picos nevados que bordea India, Pakistán y China. Forma parte de la cordillera del Himalaya y es bien conocido (y temido) por los montañeros de medio mundo ya que alberga a uno de los ocho miles de ascensión más dificultosa: el K-2.

Hace años que los expertos climáticos observan que a pesar de que las precipitaciones se están incrementando en todo el Himalaya, en la mayoría de las áreas de esta cordillera los niveles de humedad descienden en verano, a excepción del Karakórum donde es la nieve la que domina la escena.

En declaraciones a LiveScience, la científica Sarah Kapnick, investigadora posdoctoral en ciencias atmosféricas y oceánicas de la Universidad de Princeton, reconoce que el misterio de los glaciares del Karakórum ha sido fuente de controversia desde hace años. “Necesitábamos razonar y explicar cómo es posible que pueda existir un incremento en la cantidad de nieve caída en una región en la que sus glaciares se mantienen estables o incluso crecen, dentro de un mundo que se calienta”.

Para encontrar esa explicación, Kapnick y sus colegas basaron su estudio en una mejora de la resolución de los modelos existentes, gracias a la cual creen haber encontrado el error en los modelos anteriores: se sobreestimaba el calor de la región y se subestimaba la cantidad de nieve caída.

Lenguas glaciares del Himalaya a su paso por Bután extendiéndose valle abajo. (Crédito LiveScience).Lenguas glaciares del Himalaya a su paso por Bután extendiéndose valle abajo. (Crédito LiveScience).

Malas noticias para el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), cuyos modelos utilizaban resoluciones poco refinadas, que tendían a suavizar las variaciones en la elevación del terreno, lo cual ha demostrado ser inadecuado en la región del Karakórum.

El trabajo realizado por equipo comandado por Kapnick, que acaba de publicarse en la prestigiosa Nature Geoscience, realizó la simulación del clima en un área de 50 km2 que fue capaz de igualar los ciclos de temperatura y precipitaciones observados realmente en el Karakórum.

El estudio explica que a pesar de que el calentamiento global provoca un aumento de las precipitaciones en el Himalaya, estas se producen en forma de lluvia estival. Sin embargo en el Karakórum la mayor parte de este exceso de humedad se recibe en invierno, cuando los vientos del oeste traen nieve a las montañas. Por ello, en esta área la reducción de aporte de nieve estival se compensa con el aumento de nieve invernal.

Los glaciares del Himalaya forman la mayor masa de hielo planetaria fuera de los casquetes polares. Son además la fuente de agua para muchos ríos que fluyen a través de las llanuras del Indo-Ganges. Se estima que todos los glaciares del Himalaya almacenan unos 12.000 km3 de agua dulce.

Pese a la peculiaridad vista en el Karakórum, los glaciares del Himalaya están retrocediendo más rápidamente que en cualquier otra parte del globo. En 2007 la IPCC advirtió que al ritmo actual de elevación de las temperaturas medias en el planeta, estos glaciares habrán desaparecido para el año 2035.