Encontrado el primer fósil de mosquito con muestras de hemoglobina en el estómago

Imagen del mosquito fosilizado. | PNASImagen del mosquito fosilizado. | PNAS

Murió inmediatamente después de comer. Restos de hemoglobina, además de otros componentes de material genético aún por identificar, han sido encontrados en el estómago de un mosquito hembra fosilizado perteneciente a la mitad del Eoceno, según un estudio publicado hoy en la revista ‘PNAS’. Se trata de la primera muestra fósil de insectos de esta familia con estas características.

Según el equipo internacional de investigadores que lo ha estudiado, el mosquito vivió hace 46 millones de años.

Además, el descubrimiento abre el debate sobre si la hemoglobina u otras moléculas genéticas complejas, como el ADN, pueden conservarse en largos periodos de tiempo. En este caso, el fósil se preservó en esquisto, un tipo de roca sedimentaria, al noroeste del estado de Montana (EEUU).

Los investigadores reconocen que, en contra de la creencia general (muy influida por películas como ‘Parque Jurásico’) no es extraño que hasta el momento no se hubiera encontrado un fósil de mosquito con sangre de otros animales. Dr. Ralph E. Harbach, uno de los co-autores del Museo de Historia Natural de Londres, comenta que tuvieron que darse muchos fenómenos favorables a la fosilización y converger todos ellos: “[El mosquito hembra] succionó la sangre, se cayó al agua (en algún lago) hasta hundirse, y poco después el cuerpo quedó atrapado en un sedimento anaeróbico. Y en todo el proceso, su débil no estómago no resultó dañado”, explica.

El Dr. Dale Greenwalt añade por su parte que “sin duda alguna, hay muchas probabilidades de que el fósil contenga otros elementos, pero no sabemos qué pueden ser”. También se ha encontrado hierro en el fósil en cantidades muy elevadas.

Aunque 14.000 especies de los insectos existentes son hematófagos, existe un número muy exigüo de fósiles con sangre recogidos. Sólo se tiene cuatro que muestren un evidencia directa, pero nunca se había encontrado uno perteneciente a la familia de los mosquitos.

Este ejemplar es uno de los primeros en el que los científicos han sido capaces de localizar moléculas de hemoglobina en el intestino de un insecto fosilizado.