Electricidad en España, la bobería del “mix”

El “mix” eléctrico español ha servido para que España tenga actualmente un grave problema económico, que afecta a la industria y a los hogares, debido a los precios disparados de la electricidad.

Durante todos estos años los periódicos se han hartado de glorificar las virtudes del “mix” eléctrico español. En realidad, esa mixtura de fuentes, en las que todas se declaraban válidas y que eran aplaudidas continuamente por los periodistas, estaba sirviendo para que se enriqueciesen sus propietarios y accionistas, mientras se creaba una burbuja eléctrica que ahora nos estalla a todos.

Han mentido y lo siguen haciendo.

Como se ve en el gráfico de arriba las dos principales fuentes de electricidad en  España en este año catastrófico  han sido la energía nuclear (con un 21,5 % de la producción) y la energía eólica (con el 20,7 %).

Los de la energía nuclear quieren hacernos  creer que ésta es gratuita y que “desgraciadamente” está en desuso en España, cuando en realidad es ahora la primera, a pesar del cacareado cierre de la obsoleta centralita de Garoña, tan llorada por la derecha.

Los del lobby eólico, que desde Zapatero nos hacen creer que el viento es gratis porque es de todos y de nadie, y que  han instalado por todo el territorio unos 20.000 megamolinos muy subvencionados, no explican cómo es posible que la electricidad sea tan cara en España, si es uno de los países del mundo que más proporción de electricidad eólica produce (creo que solamente le gana Dinamarca). Dicen que quieren más y ahora algunos de ellos, como el presidente de Iberdrola (le Vert Galant) echan la culpa a la  fotovoltaica y a la termosolar (Abengoa), que producen el 3,2 % y el 1,6 % respectivamente de la electricidad nacional y se llevan entre 4.000 y 5.000  millones en ayudas y subvenciones. Estos también quieran más y echan las culpa a las ayudas al carbón nacional, que se lleva 300 millones, más de diez veces menos, y que tiene que soportar los pagos de CO2 del comercio de emisiones creado por el Protocolo de Kioto.

Lo mejor para España es el carbón. Hasta el 2008 fue la principal fuente y nos iba mucho mejor ( ver co2 : Carbón de España . Tanto el carbón nacional —ahora que las cuotas de emisión de CO2 están bajas—, como el importado —que se aprovecha de la larga costa española y de su tradición portuaria—, son lo más seguro y barato que hay.  Pero se ha hecho y se hace al revés. Y así nos va.

fuente  :
REE