Perdiendo gas

Producción  en España de las cinco principales fuentes de electricidad 2005-2012
(las cifras del 2012 son una proyección a partir de las cifras a 31 de Octubre)

En los cercanos años 2005, 2006 y 2007, cuando estábamos económicamente bien, lo que más se usaba en España para producir electricidad era el carbón. Luego, en el 2008, entró en vigor la segunda fase del Protocolo de Kioto que obligaba a pagar por el CO2 emitido en exceso y posibilitaba vender en el mercado las cuotas no utilizadas. En consecuencia, consumir carbón, nacional o importado, dejó de ser rentable y su utilización se hundió. Comenzó a recuperarse con fuerza en el 2011 y lo hace aún más este año, 2012, en el que sólo va a ser superado por la energía nuclear en el porcentaje eléctrico de producción .

En aquellos años los gobiernos nacional y autonómicos apostaron por el binomio gas natural-energía eólica. Como el viento se para sin avisar, a medida que los gobiernos despilfarraban subvenciones en parques eólicos, despilfarraban también en construir centrales de ciclo combinado de gas natural, que son capaces de ponerse en funcionamiento y de apagarse con gran rapidez y, por lo tanto, se adaptan al viento que sopla cuando le viene en gana, sobre todo en España. En las inauguraciones de las centrales térmicas de gas los gobernantes se auto-felicitaban pues el gas natural al quemarse produce sólo la mitad de CO2 que el carbón. Y el CO2 era considerado lo peor de lo peor.

El ecologismo —fortalecido por la misma propaganda de las compañías eléctricas que predicaban la electricidad “verde” para evitar el “cambio climático” y el  CO2— se creció e impidió el desarrollo de las nuevas técnicas de explotación de gas.  Los precios, de importación, subieron, y ya desde el 2008 su consumo en las centrales comenzó a hundirse, por falta de rentabilidad frente al carbón. En el 2012, el gas natural en España, en gran parte licuado y traído desde Qatar (sede durante la próxima semana de la reunión mundial del cambio climático, qué casualidad…) sólo será la cuarta fuente de electricidad.

REE