La tarifa verde

Hace unos años nos invitaban las compañías, especialmente Iberdrola, a apuntarnos a la “tarifa verde”. Nunca estuve tentado, pero me imagino que consistiría en pagar un poco más para que la electricidad que consumíamos proviniese de fuentes renovables. Así uno se sentía a gusto consigo mismo y con el planeta.
No parece que hubo muchos voluntarios. Hoy un informe de PwC sobre la electricidad en España recomienda que el precio suba más de un 40 % en los dos próximos años. El otro día leí que según Unesa, la asociación patronal eléctrica, se necesita para cubrir el déficit de las renovables una subvención de unos 7.000 millones de euros el próximo año. A ver, ahora que los tiempos están tan malos, quién los presta. Así que nos harán creer que lo más lógico es que los paguemos uno a uno entre todos. Tarifa verde obligatoria.
Del timo global al timo personal. Esta es la historia del totem del “cambio climático”. Esta es la historia de uno de los efectos del ecologismo de izquierda durante todos estos últimos años.