Repunte de metano

Concentración media global de metano en el aire
Hace un año escribí (co2: Más gas) que nuevas técnicas de perforación estaban permitiendo, en Estados Unidos especialmente, el incremento de la producción de gas natural. Es el llamado “shale gas”, que se obtiene de la ruptura hidráulica de estratos rocosos del subsuelo que liberan gas apresado en rocas pizarrosas o de carbón.
Hoy la Agencia Internacional de la Energía, según la BBC, comunica que las reservas de gas en el globo se han nada menos que duplicado. Un palo para los apocalípticos de la escasez.

El gas natural, que es fundamentalmente metano, emite al quemarse menos de 400 gramos de CO2 por cada kWh producido, que es la mitad de lo que emite el carbón. Ahora bien, si parte del metano extraído se escapa al aire sin ser quemado, el efecto invernadero de este metano no quemado puede superar la diferencia ahorrada, ya que molécula por molécula, el metano, CH4, tiene un potencial de calentamiento, o de efecto invernadero, unas veinte veces superior a la de una molécula de CO2. Un pequeño repunte que se ha detectado estos últimos tres años en la concentración de metano en el aire puede ser debido a estas extracciones (vean la gráfica).