Frío de mamíferos

Evolución del clima en los últimos 60 millones de años (según isótopos del oxígeno de foraminíferos oceánicos)
Hace 66 milliones de años la caída de un asteroide trastocó el clima terrestre. Comenzó la Era Terciaria. A lo largo de ella, con sobresaltos, el ambiente se fue enfriando. Hace unos 35 millones de años aparecieron los hielos perennes de la Antártida y unos millones de años más tarde los de Groenlandia. Debido al enfriamiento, a la menor evaporación de agua del mar y a la menor humedad del aire, se empobreció la cubierta vegetal de los continentes. Los mamíferos, de sangre caliente y mejor adaptados para aguantar los climas fríos que los dinosaurios, proliferaron en la Tierra.
En paralelo a la mayor aridez y al enfriamiento del mar, la concentración de CO2 del aire también bajó. Había sido de unas 1.000 partes por millón al principio del Terciario pero disminuyó hasta llegar a las 200 o 300 ppm al entrar en el triste Cuaternario, hace dos millones de años.
Durante las glaciaciones cuaternarias, siempre al acecho, con poco vapor de agua en el aire, principal gas invernadero, enormes mantos de hielo se acumulaban sobre Norteamérica y el norte de Europa y de Asia. El color blanco reflejaba la luz solar y devolvía la radiación al espacio, intensificando el frío. Debido a la mayor cantidad de CO2 absorbido por las frías aguas de los océanos, su concentracion en la atmósfera bajaba a unas 200 ppm, cantidad casi insuficiente para sostener en tierra la vida de los árboles. Durante breves períodos interglaciares, como el actual Holoceno, las condiciones mejoraban y la concentración de CO2 en el aire subía hasta las 300 ppm. Una concentración que por la acción humana supera hoy las 390 ppm … y esto, en contra de lo que se predica, no es malo.