Shock en la ciencia del clima: reconocen que el Sol existe

Por Anthony Watts
WattsUpWithThat.com
Septiembre 24, 2010

Ayer vi esto en la web pero decidí esperar hasta hoy en caso de que desapareciese. Es realmente sorprendente ver que el New Scientist dedica una historia, y mucho menos un editorial diciendo que el sol juega un papel en el clima.

Estos son algunos extractos.

La idea de que los cambios en la actividad del sol puede influenciar al clima está haciendo un retorno, después de años de vilipendio y desprecio, gracias a grandes avances en nuestra comprensión de la atmósfera.


Hasta ahora, hay tres mecanismos que han salido a la luz. Ver el diagrama que sigue.


Gráfico traducido y adaptado por Eduardo Ferreyra

Lo que mejor se comprende es lo que se conoce como el “efecto de arriba-abajo”, descrito por Mike Lockwood, también en la Universidad de Reading, y Joanna Haigh del Imperial College London. Aunque el brillo del sol no cambia mucho durante los máximos y mínimos solares, el tipo de radiación que emite sí lo hace. Durante el máximo el sol emite más radiación ultravioleta, que es absorbida en la estratosfera. Esto la calienta generando vientos en grandes alturas. Aunque el mecanismo exacto no está completa-mente claro, esto parece tener efectos contundentes sobre el tiempo regional: los fuertes vientos estratosféricos llevan a una Corriente de Chorro fuerte.


Lo contrario es cierto durante los mínimos solares, y el efecto es particularmente evidente en Europa, donde los mínimos aumentan las probabilidades de tiempo extremo. Por cierto, el helado invierno de este año y la ola de calor en Rusia han sido vinculados al actual estado de quietud del sol, que congeló los sistemas climáticos en su lugar durante más tiempo de lo normal.

El segundo efecto es “de abajo-arriba”, en donde radiación visible adicional durante un máximo solar calienta a los océanos tropicales, causando mayor evaporación y por consiguiente más lluvias, espe-cialmente cerca del ecuador.

La tercera influencia solar sobre el clima es extraterrestre. La Tierra es bombardeada por rayos cósmicos provenientes de estrellas en explosión, que son desviados en su mayoría por el viento solar dure los máximos solares, y en menor medida durante los mínimos.

Una teoría mantuvo que los rayos cósmicos enfrían al planeta al ayudar a formar partículas aéreas sobre las que se condensa el vapor de agua, aumentando la cobertura nubosa. Sin embargo, hay modelos que sugieren que el efecto es pequeño. (Nature, Vol. 460, p.332). Para estar seguros, sin embargo, la idea está siendo probada por el experimento CLOUD en el CERN en Ginebra, Suiza. Se esperan los resultados iniciales para los meses próximos.

Una teoría que tiene mayor tracción con los científicos del clima dice que los rayos cósmicos podrían cambiar el comportamiento de las nubes más que su formación. Usando mediciones de globos sondas, Harrison ha mostrado que las nubes tienen capas cargadas en su parte superior y en la inferior, y él sugiere que los iones producidos por los rayos cósmicos podrían ser los responsables. (Geophysical Research Letters, DOI: 10.1029/GL043605. “La carga podría facilitar la formación de gotas de agua más grandes,” dice, causando que la lluvia caiga antes durante los mínimos solares. “Pero eso es nada más que una de las muchas posibilidades.

Lea aquí el artículo original en inglés.