Promotor del Día del Ozono alerta sobre peligro para zona andina

Los habitantes de Colombia, Ecuador y Perú están sometidos a ‘niveles extremos de radiación ultravioleta’ debido a un desplazamiento del ozono hacia los polos, alertó hoy Erik Quiroga, promotor del Día de la Preservación de la Capa de Ozono.

Quiroga explicó que “el ozono que cubría la región ecuatorial se ha desviado hacia los polos, aumentando la irradiación de los rayos ultravioletas a lo largo de toda la franja ecuatorial del planeta”.

El Sr. Quiroga, claro está, encontró una buena manera de ordeñar a la vaquita de la leche eterna. ¿Cuáles son los argumentos científicos para semejante aseveración?

El ambientalista venezolano señaló que esa desviación ha sido comprobada en investigaciones realizadas por la Agencia Espacial Civil del Ecuador (EXA) y también por otras a cargo de la Agencia Ambiental Canadiense (ESA), el Instituto Meteorológico de Holanda (KNMI), el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y la Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA).

Quiroga aseguró que la causa de ese problema está en el “cambio climático”, que ha alterado el patrón de la circulación de los vientos dirigiendo corrientes hacia la estratosfera y empujando el ozono ecuatorial hacia latitudes polares.

Otra de las millones de consecuencias del “cambio climático”, desde ataques de caspa hasta la disminución de prostitutas en Bucarest, pasando por un aumento en las vueltas que dan los perros antes de echarse, hasta el calentamiento y el enfriamiento (simultáneo!) de la Antártida. Una apuesta a los 37 números de la ruleta. Comparemos dos gráficos provistos por la agencia KNMI de Holanda:


Radiación UV global Septiembre 18, 2010
http://www.temis.nl/uvradiation/UVindex.html

Luego, 10 años más tarde:

Radiación UV global 18 Septiembre 2003
http://www.temis.nl/uvradiation/UVindex.html

No hay variaciones dignas de notar en los valores de irradiación solar. Nótese, sin embargo, que en Sudamérica se notan valores más altos a lo largo de la costa oeste, donde está la Cordillera de los Andes, y las poblacio-nes mencionadas por Quiroga, como Quito y Bogotá, porque la altura de esas ciudades significa que SIEMPRE han tenido valores más altos que el resto de América del Sur, a la misma latitud pero a alturas menores.

Eso se debe a que la radiación UV aumenta con la altura, duplicándose desde el nivel hasta los 5000 metros, a razón de 1% cada 50 metros. También aumenta la radiación UV con la cercanía a la línea del ecuador, a razón de 10% cada 160 kilómetros. Eso significa que si en Buenos Aires (34º 42’S) hay a mediodía 300Watst/m2, 1600 kilómetros hacia el norte, a unos pocos kilómetros de Asunción, Paraguay, la radiación UV es un 100% mayor, es decir, 600 watts/m2. Ahora, las estadísticas de cánceres de piel causadas por la radiación UV (tumores basocelulares, y espinocelulares –no así los melanomas que no son causados por los rayos UV-B) no difieren entre ambas ciudades. Al Sr. Quiroga le encantaría que en Asunción hubiese un 100% más cánceres de piel que en Buenos Aires. Una pena para él, no es así.

Y ahora los valores de la capa de ozono de acuerdo con el KMI:

Comparando con la banda de colores al pie del gráfico, en la peligrosa región de Colombia, Perú, y Ecuador, los valores de la capa de ozono están comprendidos entre 275 y 325 DU, (unidades Dobson). Ligeramente por encima de los valores normales para la región ecuatorial. Es sabido que la concentración de ozono aumenta hacia los polos, pero esto es un hecho absolutamente normal. Sobre la Antártida se observa la presencia normal –para esta época del año- del temido pero inofensivo agujero de ozono antártico. Nada fuera de lo normal, ya que es un fenómenos que se ha venido repitiendo desde los primeros tiempos en que la atmósfera con oxígeno se formó en el planeta. ¿De dónde sacaría Quiroga su dato de que el ozono ha migrado hacia el sur? Está claro que no los obtuvo del KNMI, aunque él así lo afirma. Hoy se afirma cada cosa!