Carbón disparado


En Alemania la demanda de carbón en el primer semestre del 2010 ha crecido un 11 % con respecto al 2009. El carbón, especialmente el lignito (el combustible fósil que más CO2 emite por unidad de energía producida), produce el 49 % de la electricidad germana, la misma cifra que en Estados Unidos.

España, por el contrario, es el país del mundo en el que su utilización absoluta y relativa se ha reducido más drásticamente desde que en el 2008 entró en vigor la segunda fase del Protocolo de Kioto. En el 2007, el carbón fue la primera fuente de electricidad en España. Tan sólo tres años después, le adelanta el gas, la nuclear, la hidráulica y la eólica

Existe entre los políticos y periodistas españoles la concepción errónea de que el carbón es un combustible del pasado, que está ya siendo sustituido por otras fuentes de energía como son el gas, la nuclear y la eólica y solar. Las cifras y las gráficas dicen otra cosa.

En los últimos diez años el uso global del carbón crece disparado, gracias a su bajo precio y a sus amplias y bien repartidas reservas. Su utilización es creciente en Asia, especialmente en China y la India, y apenas se reduce en países desarrollados como Estados Unidos y Alemania.