Aire fresco de Alaska


Los sondeos de Gallup dan hoy ventaja a McCain sobre Obama: 48 a 45. El aire fresco de Alaska que ha traído Sarah Palin ha sentado de maravilla a los republicanos. Y a mí McCain ya no me parece bobo.

Sarah Palin es una escéptica del cambio climático. No niega el calentamiento experimentado durante el siglo XX pero no cree, y lo dice sin tartamudeos, que haya sido el CO2 el principal agente causante. Por otros motivos, en los que no entro, se le acusa a Palin de ir contra Darwin. Paradójicamente esa acusación proviene de gente que, en esto del cambio climático, aún cree en un clima natural inmutable, al que la arrogante intervención humana convierte en temible: nos ahogaremos en el mar, nos moriremos de sed, nos arrastrarán los ríos, nos destruirán los ciclones … En fin, el Antiguo Testamento en versión ecologista …

Hace unos meses, el New York Times le dio a Sarah Palin la oportunidad de expresarse en ese periódico y explicar por qué votó en contra de la ley del Gobierno de Bush que declaraba al oso polar especie en peligro de extinción. La primera razón es clara: porque no lo está. Y la segunda es porque en la ley se concatenaba la supuesta desaparición del oso polar, vía CO2 y deshielo, con la explotación de los yacimientos gasíferos de Alaska, que tanto escandalizan a los europeos (como si los de Noruega, en el mar de Barents, no se realizaran también en el Artico).

Sarah Palin proviene de una región, Alaska, en la que más se ha manifestado el “calentamiento global”. Pongo arriba la gráfica de la evolución de la temperatura media en ese estado. La temperatura, para regocijo de la mayor parte de sus habitantes, subió apreciablemente en el bienio 1976-77. Ese fenómeno ha sido bastante estudiado y se le relaciona con un cambio en las corrientes océanicas y atmosféricas en el Pacífico Norte. En concreto, con un incremento de la intensidad de la baja de las Aleutianas (semejante a la baja de Islandia) que haría rolar vientos del suroeste templados sobre Alaska y un cambio en lo que se llama la Oscilación Pacífica (PDO) de la que ya he hablado en algún post anterior (La oscilación del Pacifico) . En los años más recientes, sin embargo, la temperatura de Alaska parece que tiende de nuevo a la baja coincidiendo con un cambio de signo del índice PDO.

Dentro de unas semanas Sarah Palin debatirá con Joe Biden, el aburrido candidato demócrata. Apuesto que no nos va a venir diciendo: eso no lo dije yo, fue mi primo.