Oficial: el Calentamiento Se Toma Vacaciones

Como se había hecho evidente para todos los que analizan el clima, la vieja tendencia al calentamiento se ha detenido y un nuevo estudio alemán del Instituto de Ciencias Marinas Leibniz y del Instituto Max Planck para Meteorología, “sugiere” que la tendencia al calentamiento se revertirá a una de enfriamiento. Hace tres años que lo venimos diciendo –y sin modelos computarizados del clima ni cartas del Tarot.

Durante la década de los 90 los récords de las temperaturas máximas fueron rotos de manera regular. Pero un nuevo estudio publicado el 1º de mayo pasado en la revista Nature sugiere que se debe esperar un intervalo en el calentamiento para la próxima década. Nosotros sostenemos que este intervalo será de por lo menos 30 años y quizás se alargue hasta los 70 años. Todo depende de la manera en que los próximos ciclos solares 24 y 25 se comporten. ¿Y que pasará con el CO2? Las emisiones de los humanos seguirán aumentado, por supuesto, pero el enfriamiento es más que probable que provoque una disminución de la concentración de CO2 en la atmósfera. ¿Por qué?

Las boyas Argos que se han venido instalando en todos los océanos del mundo –unas 3000 hasta la fecha- actúan de manera automática en sus mediciones y en sus envíos de datos a los centros de investigación. Desde que comenzaron a llegar los datos de las boyas se comprobó que la temperatura de los océanos desde la superficie hasta los 700 metros no sólo no había aumentado sino que se observaba un ligero enfriamiento. Como la próxima década será más fría que las 4 anteriores, el mar se enfriará más todavía y su capacidad de absorber CO2 aumentará de manera considerable. De esa manera, gran parte del CO2 actualmente en la atmósfera será absorbido y sus niveles descenderán. Esto será una mala noticia para los agricultores que verán reducidos el rendimiento de sus cosechas y los bosques y selvas no crecerán tan rápido. No será algo terrible, por cierto, pero se podrá medir.

El Curiosos estudio

De acuerdo con el Instituto Lebniz, las proyecciones del cambio climático publicadas por el IPCC en su último informe sólo considera los cambios en la futura composición de la atmósfera pero, como los escépticos lo veníamos haciendo notar, no tomaban en cuenta casi nada relacionado con lo que pasa en el mar. Dado que el mar cubre el 70% de la superficie del planeta, no parece prudente ni correcto ignorar su influencia sobre el clima, sobre todo considerando que las corrientes marinas como la del Golfo, o las frecuentes El Niño y La Niña, tienen una influencia sobre el clima que conocen hasta los niños de sexto grado.

Para hacer que las predicciones a corto plazo tengan mayor precisión (?) durante la próxima década, los modelos necesitan más información de las variaciones naturales del clima, en particular las asociadas con las corrientes marinas. Dado que esto estuvo ausente en los modelos, resulta increíble que alguien haya podido tomar con alguna seriedad los resultados de los modelos climáticos computados. Los mismos científicos del nuevo estudio reconocen que esto ha dañado mucho a las predicciones climáticas en el pasado. Estos científicos del IFM-GEOMAR y del Max Plank Institute (MPI) han desarrollado un método para derivar las corrientes oceánicas de las mediciones de temperatura de la superficie del mar, o SST, por sus siglas en inglés. Estas últimas están disponibles en buena cantidad y calidad, y tienen una cobertura global de por lo menos 50 años. Dicen ellos que mediante su técnica, se puede predecir las tendencias a corto plazo usando la información sobre las tendencias decadales naturales de las variaciones climáticas, que se superponen sobre la tendencia de largo plazo de la tendencia de largo plazo antropogénica. Estos científicos no se resignan a abandonar la idea de que el hombre y sus emisiones de CO2 son las causantes del cambio climático. No señor.

Según ellos, las predicciones mejoradas sugieren que el calentamiento se frenará durante los próximos 10 años. “Para dejar las cosas bien claras; no declaramos que el cambio climático antrópico no será tan malo como se pensaba antes,” explicó el profesor Mijib Latif del IFM-GEOMAR. “Lo que estamos diciendo es que sobre la tendencia al calentamiento existe una oscilación periódica de largo plazo que probablemente llevará a un menor aumento de la temperatura de lo que podríamos esperar de la actual tendencia durante los próximos años.” Añade el Dr. Johann Jungclaus del MPI: “Es como manejar de la costa a una región montañosa y cruzar algunas colinas y algunos valles antes de llegar a la parte alta.”

El profesor Latif finaliza diciendo que las predicciones climáticas decídales no son pronósticos meteo-rológicos, “… pero estaremos en condiciones de proveer una tendencia sobre si algunas décadas serán más cálidas o más frías que el promedio. Por supuesto, siempre suponiendo que no ocurra ningún evento imprevisto como una erupción volcánica, que puede tener un sustancial efecto sobre el clima”. Como podemos ver, los “científicos calentones” siguen resistiéndose a reconocer que uno de “los eventos que tienen un sustancial efecto sobre el clima” es la actividad solar y sus bastante predecibles variaciones. Un gráfico que acompaña al estudio es el siguiente, traducido al español:


Figura 1 : Predicciones/pronósticos inicializados en retrospectiva (verde) para las temperaturas medias globales, comparadas con las observaciones y predicciones no inicializadas usando observaciones oceánicas y realizadas usando únicamente forzamientos radiativos. Se muestran los promedios decadales; las barras de error indican la extensión de los tres conjuntos de predicciones.
Revisando el Pasado

Esta nueva vuelta de tuerca en el debate del calentamiento y cambio climático supuestamente cau-sado por el hombre es una novedad. La tesis que emerge de todo el estudio, así como de otros que están apareciendo en los últimos meses, es que hay factores y variaciones climáticas que son total-mente naturales y que durante la próxima década anularán los efectos causados por las actividades humanas. Sin embargo, revisando la historia, toda la documentación oficial del IPCC y su miríada de científicos a sueldo de la industria del invernadero (con becas e instrucciones para producir estudios que “demuestren” la responsabilidad humana en el cambio climático), han estado afirmando “con una seguridad del 95%” que las emisiones de CO2 de la humanidad son las responsables de la futura catástrofe y que las variaciones naturales, sean del sol o de donde quiera que vengan, no influyen sobre el clima. ¿La prueba para esta afirmación? Los Modelos Computados del Clima. De allí sale la Palabra Revelada, y no creer en ella es Herejía. Muchos científicos que osaron oponerse y emitir su opinión en contrario al Dogma perdieron sus subsidios, o fueron expulsados de sus puestos, o vieron arruinadas sus carreras.
¿Qué validez tienen los modelos computados? Todo puede resumirse en este ejemplo:
Un pronosticador de resultados de carreras de caballos predijo que un caballo ganaría el Derby, pero el caballo llegó en último lugar -lejos. Entonces el pronosticador dijo que había corregido su método de predicciones y –usando su método corregido- él estaba seguro de que el mismo caballo ganaría el Derby del año siguiente. ¿Alguien que no sea un tonto podría creerle?
Ahora compare eso con lo siguiente:
Muchos equipos de científicos hicieron modelos computarizados del clima y todos ellos predijeron que el aumento del dióxido de carbono causaría un calentamiento sostenido y constante, casi lineal. Ninguno –NI UNO SOLO – de esos modelos predijo que el calen-tamiento global haría pico en 1998, luego se detendría durante 10 años y finalmente la temperatura global comenzaría a disminuir, a pesar de que la concentración del CO2 en el mismo período aumentó 5%. Pero eso es lo que ha sucedido!
Entonces vemos que uno de esos equipos de “científicos” ha corregido su modelo de modo que ahora muestra un cese del calentamiento para 1998, Luego ese mismo modelo predice que el calentamiento global se reanudará en 2015, ¿Alguien que no sea un tonto podría creerles? De la observación de los datos y de la historia se puede afirmar que la recuperación ocurrida desde la Pequeña Edad de Hielo se detuvo en 1998 y la temperatura global estuvo estable desde entonces. El gráfico lo muestra:

Esta reciente estabilidad de la temperatura es causada porque el ligero calentamiento del hemisferio norte ha sido cancelado por el enfriamiento del hemisferio sur en el registro global. Se suponía que el Calentamiento causado por el hombre era GLOBAL no Hemisférico. Luego, nadie sabe si esta detención de una década del calentamiento es temporaria, pero los siguientes puntos deben ser considerados:
Un aparente ciclo es de ~1500 años y desde los tiempos de Cristo ha producido:
El Período Cálido Romano, luego,

El Período de la Edad Oscura, luego,

El Período Cálido Medieval u Óptimo Climático, luego,

La Pequeña Edad de Hielo, y

El Presente Período Cálido.
Otro ciclo aparente tiene 60 años de modo que globalmente hubo:
Enfriamiento 1880 hasta 1910

Calentamiento hasta 1940,

Enfriamiento hasta 1979,

Calentamiento hasta 1998, seguido de

Ningún calentamiento o enfriamiento significativo –aún.
Las 3 preguntas del millón son:

¿El calentamiento antrópico está impidiendo los 30 años de enfriamiento global que podría esperarse que provoque el ciclo de 60 años desde el 2000?
O sino:

¿Ha llegado el ciclo de 1500 años a su pico máximo de modo que un largo ciclo de enfriamiento está a punto de comenzar?
O también:¿Es la aparente existencia de estos ciclos un efecto aleatorio u otra cosa?

Las respuestas a estas preguntas y otras similares merecen serias investigaciones. Lo que uno puede decir es que las bases de la teoría del Calentamiento Antrópico (o CA) está desmentida por las tendencias actuales. Los promotores de la Teoría del CA. Han sugerido de manera constante, que habría una tendencia con una tasa variable: a nadie se le ocurrió sugerir que no habría calentamiento durante una década (1999-2008) mientras que un hemisferio se enfriaría y la concentración de CO2 aumentaría 5% -algo que realmente ha ocurrido.

También: otra tendencia que no se está comportando de la manera profetizada por los promotores del mito del Calentamiento Antrópico es la del aumento de CO2 en la atmósfera. Aunque las emisiones de dióxido de carbono continuaron creciendo (la actividad industrial lo hizo, pero eso no requería de un Nostradamus para predecirlo) hay sin embargo indicaciones de que el aumento de esas concentra-ciones se están frenando, como se puede apreciar en las mediciones del Monte Mauna Loa:

Puesto de manera simple, el estudio de Keenleyside et al., es una excusa para el “nos hemos equi-vocado” que se compara con la vieja excusa de la primaria “no traje los deberes porque se los comió el perro”. Son relevantes los comentarios hechos por el climatólogo español Dr. Antón Uriarte en su blog personal:

Ya saben ustedes que cada cinco años, por cada cien mil moléculas de aire, la viciosa humanidad añade aproximadamente una de CO2.

Y que esta molécula y otras más de lo mismo que poco a poco iremos añadiendo —aunque son invisibles, inodoras y tóxicamente inofensivas— producirán tal efecto de calentamiento que acabarán destruyéndonos, no sólo a nosotros sino al planeta entero. Algunos, psicólogos del clima, ya lo notan. Dicen que se está volviendo loco.
Pues bien …

Llevamos ya diez años en los que la temperatura media global no aumenta y esta se-mana la revista Nature publica un artículo de investigadores alemanes en el que se dice que en la próxima década es posible que tampoco.

La acción del mar, cuya circulación es aún una gran desconocida, puede ser mucho más relevante en los próximos diez años, o veinte, que las moléculas de CO2 que añadamos.

El artículo de Nature, titulado asépticamente “Advancing decadal-scale climate predic-tion in the North Atlantic sector”, se refiere a la posibilidad de que el Atlántico Norte se enfríe debido a una ralentización de la corriente del Golfo o de lo que, en jerga científica, se llama MOC (Meridian Overturning Circulation). Ya veremos.
De todas formas, el disimulado título no ha logrado que pase desapercibido el artículo, en el interior del cual se habla de la implicación de la evolución oceánica en la tendencia de la temperatura global, poniendo en entredicho las prisas en descarbonizar el mundo.

Pongo arriba la evolución de la temperatura desde Enero de 1990 hasta el pasado Marzo en la troposfera, la capa baja de la atmósfera (de unos 10 km de espesor) en la cual se desarrolla el clima.

Abajo pongo un índice de la supuesta fuerza de la circulación termohalina (THC) (que es otra manera de referirse a lo mismo, MOC) (ver aquí: corrientes oceánicas). Se observa que la tendencia ascendente que se manifiesta desde 1970, y que ha coincidido con el calentamiento que siguió al enfriamiento anterior, puede cambiar a la baja en las pró-ximas décadas y, por lo tanto, provocar de nuevo un enfriamiento.

Conclusiones

Desde hace un año y medio ha venido apareciendo una enorme catarata de estudios con predicciones catastróficas demostrando que la preocupación del lobby del invernadero (y los socios de Al Gore) está creciendo a un ritmo “más veloz que lo anteriormente previsto” –parafraseando a los calentado-res- porque el tiempo se les ha terminado, y el frío se les ha venido encima antes de conseguir su objetivo final. En la pantalla de sus monitores está titilando la temida señal “Game Over”.

Pero en medio de la catarata han comenzado a aparecer este tipo de estudios que pretenden endere-zar las cosas y volverlas a encaminar en la dirección de asegurar y perpetuar la creencia del público en el Mito del CO2 y el cambio climático. Es imperioso que la gente siga creyendo que, a pesar de todas las evidencias que hay sobre la mesa del debate, es el CO2 quien controla y agrava el efecto invernadero, que es el único factor que hay que considerar, y que las variaciones naturales sólo “enmascaran” la influencia del CO2 que finalmente terminará enviando al planeta y toda la humanidad al infierno. Y todo ello, como dice Antón Uriarte, “por esa molécula en 100.000 que la humanidad inyecta en el aire –cada 5 años.” Poderosa la molécula! ¿O gigantesca la mentira?